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#Opinión Los mártires estudiantiles

Harán "Urbano Especial" con Rochyrd

El 14 de agosto estará grabado con letras en oro y brillantes, la lucha contra el autoritarismo del gran poder económico, encaramado en lo más alto del gobierno uruguayo ejercido por el Partido Colorado. Su figura más saliente, Jorge Pacheco Areco, que era el símbolo de la mano dura y el autoritarismo contra el pueblo, este gobierno que aceptó que sus aparatos represores fueran adiestrados y asesorados por organismos represores de EEUU como la CIA, el FBI y la Escuela de la Américas, por aquel entonces ubicada en la zona del Canal de Panamá.

Pero no era él solo, fue todo un sistema, en un mundo muy convulsionado y violento. Donde el FMI, el BIRF, la OEA, la CIA, los centros económicos mundiales, sacaban su tajada a costa de los pueblo del Tercer Mundo, transfiriendo las riquezas, de las más diversas maneras, hacia los países del primer mundo, que aun se creían dueños y amos del mundo.

Ese día -14 de agosto- murió asesinado Líber Arce. El mundo, en especial los pueblos de ese tercer mundo, habían comenzado su despertar y estaba muy presente aún la República Española, el asesinato por parte de la CIA de Gaitán en Colombia, el asesinato de Sandino, la invasión a Guatemala por parte de los Marines de los EEUU en defensa de la United Fruit Company, el derrocamiento de Batista, hijo predilecto de EEUU, por parte de unos «12 barbudos», ahí en el patio delantero de EEUU.

Pero estaba lo que nos imponían EEUU a los países de América Latina, desde gobiernos corruptos, hasta militares y policías estrenados para matar y asesinar a sus pueblos. No en vano a lo largo del siglo pasado solo en América Latina, es decir al sur del río Bravo, los muertos por asesinatos, desaparecidos, torturados, suman millones. Muchos aún se asombran y no quieren hablar de ello, pero es así.

Uruguay no era ajeno a muchas cosas, las ventajas de la 2ª guerra mundial y aun la de Corea, ya no rendían fruto. En 1959 gana el gobierno el Partido Nacional, en abril de 1960 firma una Carta de Intención con el FMI, que trajo como consecuencia en las décadas del 60 y 70, inflación y desocupación que al rebelarse el trabajador arrojó represión, violencia, tortura y muerte por parte de los aparatos represores del Estado.

Es la época en que aparece la guerrilla urbana en Uruguay, y también los escuadrones de la muerte, integrados por civiles de la JUP, además de policías y militares, con vínculos con el maestro de las torturas, Dan Mitrione y la propia embajada americana, que actuaba con total impunidad desde su oficina ubicada en el 2º piso de la Jefatura de Policía de Montevideo.

Líber Arce fue el primer estudiante asesinado, pero NO el único, por solo nombrar algunos: Susana Pintos, Hugo de los Santos, Heber Nieto, Walter Medina, los y las jóvenes del liceo de Treinta y Tres, los ataques al liceo Bauzá por solo nombrar uno. Cuando matan a Hugo y Susana los heridos de bala suman más de 50 estudiantes. Antes, las bandas armadas fascistas habían raptado y torturado a una joven estudiante, exiliada paraguaya, Soledad Barret.

Es dentro de este contexto, tal vez mucho más grave de lo que expreso, que en 1968 la lucha estudiantil por boleto gratuito y mayor presupuesto para la enseñanza, ya que el mismo no llegaba ni al 2% de Presupuesto Nacional. El Gobierno blanqui-colorado, bajo la batuta de Pacheco Areco, decreta las Medidas Prontas de Seguridad. La prohibición de manifestar, censuras y clausuras de diarios, revistas y audiciones de radio, era cosas de todos los días, incluso llegando a decretar la NO importación de revistas y libros de otros países.

Líber Arce había nacido en 1940, vivía en la calle Chimborazo casi Gral. Flores, en el Cerrito de la Victoria. Estudiaba en la Facultad de Odontología y trabajaba en el puesto que sus padres tenían en la feria, además de ser, un militante social y sindical, lo era también político, pues integraba la UJC. Era un compañero callado, siempre leyendo algún libro que lo hiciera más grande en sus actividades, políticas, sociales y/o sindicales.

El mes de agosto venía mal, el ministro del Interior «ordenó allanar» varias Facultades, lo que se llevó a cabo la noche del 9 de agosto. Después fue el caos, la destrucción de los materiales de estudio y el mobiliario en dichas casas de estudios, que se realizó durante los allanamientos, lo que dejó una sola idea, que la meta era «destruir los centros de estudios».

Las manifestaciones relámpago se sucedían día tras día. El 12 al mediodía se realizó una marcha estudiantil desde la Facultad de Odontología a la Facultad de Veterinaria. Al llegar a esta última se aproximó una «chanchita» con varios policías, que bajaron revólver en mano. Los estudiantes trataron de refugiarse en la Facultad, pues los policías trataron de entrar y los estudiantes se «pararon de firme».

Es allí en la puerta misma de la Facultad que el suboficial Enrique Tegliachi, descarga su revólver de reglamento sobre los estudiantes y luego saca de entre sus ropas una pistola calibre 22, con la cual realiza varios disparos más. Una bala le secciona la arteria femoral Líber a la altura de la ingle. La Policía impide la evacuación del herido, por lo que se demora casi dos horas en llegar al Hospital de Clínicas, que está muy cerca de allí.

A pesar de todos los esfuerzos que realizan los médicos, Líber Arce murió el 14 de agosto. El policía asesino fue juzgado y remitido por homicidio, aunque nunca se supo si realmente fue a la cárcel. El entierro de Líber Arce fue el más grande de la historia, más de 250.000 personas acompañaron el féretro a su última morada.

Se cumplieron 51 años de su asesinato.