Publicada por: Javier Francisco Ceballos Jiménez
Una Región en Plena Transformación Digital: Jaime Tapia Habla sobre el Futuro de los Pagos Digitales
En medio de una acelerada evolución digital en América Latina —donde los pagos digitales han crecido más de un 340% en los últimos seis años, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista— y ya representan el 60% del gasto de consumo regional, de acuerdo con el informe “Panorama 2025 de pagos en América Latina” de Payments CMI, Fiserv reafirma su compromiso estratégico con Centroamérica y el Caribe bajo el liderazgo de Jaime Tapia, Country Manager para la región. Con más de 40 años de experiencia global y 37 años de presencia consolidada en América Latina, Fiserv se posiciona para capitalizar las extraordinarias oportunidades que presenta un mercado donde las transacciones digitales están proyectadas a alcanzar USD $0.3 trillones para 2027, con un crecimiento anual compuesto del 29.3%, según datos del BID. “El momento que vivimos es histórico”, afirma Tapia, quien aporta más de 15 años de experiencia en la industria de pagos. “La transformación que estamos presenciando no tiene precedentes: el efectivo está perdiendo terreno como método de pago en Latinoamérica debido al crecimiento acelerado y preferencia por los pagos digitales, que ofrecen mayor comodidad y eficiencia para los consumidores y comerciantes.”.
"Las cifras respaldan esta evolución. En Centroamérica, el uso de pagos digitales ha seguido creciendo significativamente. Según el Informe Mundial sobre Pagos 2025, el volumen de transacciones no monetarias ha aumentado año tras año, impulsado por la adopción de pagos digitales y la disminución del uso de efectivo. En el Caribe, países como República Dominicana continúan desarrollando uno de los ecosistemas fintech de mayor crecimiento, con un aumento significativo en el número de empresas fintech y un crecimiento promedio anual del 130%, según el estudio “Fintech en el Caribe” publicado por el BID en 2024. Tapia destaca que “los consumidores están exigiendo experiencias de pago más rápidas, seguras y sin fricciones. Ya no basta con ofrecer una pasarela funcional; ahora se espera personalización, interoperabilidad entre plataformas y una experiencia omnicanal que se adapte a cada contexto, desde el comercio electrónico hasta el punto de venta físico”. Las marcas de pago también están respondiendo a estas demandas migrando hacia modelos tokenizados que eliminan el ingreso manual de datos y contraseñas. Esto no solo mejora la seguridad, sino que permite una experiencia de usuario más fluida. “Integrar estas tecnologías para que nuestros clientes puedan ofrecer pagos invisibles, seguros y adaptables a cualquier canal es sumamente crucial”, explicó. “La tokenización es hoy una condición indispensable para operar en el ecosistema digital”, afirma Tapia. “No se trata solo de proteger datos, sino de cumplir con estándares internacionales como PCI DSS (Payment Card Industry Data Security Standard) y con las normativas locales que exigen trazabilidad, autenticación biométrica y monitoreo en tiempo real. Además, los gobiernos de la región están avanzando en marcos regulatorios que promueven la interoperabilidad y la inclusión financiera.
“Países como Colombia y Chile han dado pasos importantes con regulaciones para pagos instantáneos y finanzas abiertas. Esta colaboración público-privada es clave para escalar soluciones seguras y sostenibles”, añade. “Cada uno de nuestros mercados prioritarios presenta características únicas que demandan estrategias diferenciadas”, señala Tapia. “En Guatemala, por ejemplo, observamos un liderazgo regional en ingresos digitales. Mientras tanto, en países como Panamá y Costa Rica, el enfoque está en la interoperabilidad y la inclusión financiera”. Con este enfoque, Fiserv reafirma su papel como catalizador del cambio en Centroamérica y el Caribe, apostando por un futuro donde la tecnología financiera sea motor de inclusión, crecimiento y competitividad.
Publicada por: Javier Francisco Ceballos Jiménez